Errores comunes a la hora de diseñar un sitio web
Crear la página principal con animaciones en Flash.
Cuando llegamos a un sitio web, no queremos tener que esperar, y al usuario que nos visita le pasa lo mismo, quiere encontrar lo que busca, y si no lo encuentra y le obligamos a esperar mientras carga y se desarrolla una animación en Flash, sólo conseguimos que la mayoría abandone y se vaya.
No podemos olvidar que tenemos 3 segundos antes de perderle definitivamente (nuestra competencia está a un solo clic de distancia), y aunque Flash sea impresionante, un elevado porcentaje no esperará a que termine, téngalo por seguro. Y si además ponemos música que se lance sola… eso es terrible, ya que estaremos invadiendo la intimidad del usuario sin pedirle permiso y desconocemos en qué momento está visitando nuestro sitio web, si esa música le puede molestar o incluso perjudicar.
Peor aun es que Flash no es leído por los buscadores, así que la mayoría de la información de su sitio pasara inadvertida por los buscadores.
Nuestros diseños web, tienen pensado siempre usar animaciones en JavaScript, así su sitio podrá ser indexado correctamente y ser visitado por cualquier dispositivo móvil (Ipads, iphones etc.)
Construir un sitio web según la estructura de la empresa, por departamentos y con información que a nadie le importa.
Cuando alguien llega a nuestro sitio web no le importa los departamentos que tiene nuestra empresa, cual es nuestra misión, visión y objetivos, sino la información, los productos o servicios que puede ofrecerle, y ésa tiene que ser la base de la estructura de nuestro sitio web.
No es el usuario quien se debe adaptar a nosotros, somos nosotros los que nos tenemos que adaptar a lo que él pueda necesitar, previendo sus gustos, sus necesidades y sus hábitos de navegación. Hay que cambiar el chip y pensar poniéndonos en sus zapatos.
La usabilidad es clave a la hora de que el usuario permanezca o se vaya, y la estructura del sitio web debe estar pensada con ese enfoque, y por ello es necesario el asesoramiento de un profesional, pues la tendencia natural es hacerlo trasladando la empresa al sitio web tal cual y esto es un gran error.
Destinar un espacio para dar noticias y no cambiarlas a menudo.
Si ponemos un área de noticias y pasa mucho tiempo sin que publiquemos ninguna novedad, estamos dando la impresión de que en nuestra empresa nunca pasa nada, que no tenemos nada nuevo que contar, que no tenemos resultados y que somos una empresa que no avanza. Mala señal, muy mala.
Si queremos dar noticias de nuestra empresa o de nuestro sector, debemos planificar quién lo hará, que va a contar y con qué frecuencia antes de incluir la sección en el diseño, y en caso de no poder adjudicar esta competencia a nadie o no poder concretar esos factores, es preferible no incluir esta sección en nuestro sitio web.
El apartado de noticias es un concepto muy de la primera etapa de Internet que ha quedado en desuso y en muchos casos obsoleto, hay que pensar bien si es necesario o simplemente un relleno para dar imagen de lo que hacemos. Una sección de notas de prensa o noticias puede aportar valor solo en casos concretos, en el resto sobra.
Dejar páginas internas con mensaje de “en construcción”
Esto es algo que se ha heredado de las páginas personales de la primera etapa de Internet, pero que aún sigue ocurriendo. De vez en cuando nos encontramos con páginas web que incluyen, por ejemplo, ocho secciones y tres de ellas pone “en construcción” con el típico .gif animado de un señor con el pico y las vallas de la obra. Poner muchas secciones y no tenerlas disponibles es un grave error, pues transmitimos el mensaje equivocado, y lo peor es que muchas de esas web se mantienen así por meses.
¿Por qué ocurre? Pues muy sencillo, porque no queremos dar la imagen de un sitio web pobre, que tiene pocas cosas, y ponemos todo lo que queremos que tenga, pero sin tenerlo, y eso es lo peor que podemos hacer. Es preferible no incluir las secciones hasta que no están terminadas, tarde el tiempo que tarde.
Pedir demasiada información en los formularios.
Éste es uno de los errores más comunes y más nefastos en la web. Muchas veces entramos en un sitio web y queremos preguntar algo sobre sus productos o servicios para tener claro si es lo que buscamos, si dan tal servicio, si tienen tal modelo y cuando entramos en la pestaña de contacto nos aparece un formulario que debemos rellenar. Hasta ahí todo correcto, pero el problema surge cuando nos obligan a rellenar demasiados datos para poder enviar nuestra consulta.
El usuario no quiere dar demasiada información personal y nosotros, por tanto, no debemos pedirle todo de golpe. Sin embargo, hay muchas páginas web que piden el nombre, dos apellidos, e-mail, empresa, dirección, estado, e incluso código postal, además, por supuesto, del tema de la consulta, y en caso de no tener todos los campos rellenos, no permite que se realice el envío.
Error, grave error. Sobre este tema hay mucha discrepancia, pues hay quien es partidario de obligarle a todo ello y si no, no le interesa la consulta. Nosotros, como usuario, preguntamos para qué quiere que le demos toda esa información desde el principio si no es imprescindible. ¿Por qué necesitas saber tanto de mí para una simple consulta? Y si me obligas, es probable que me vaya y busque la información en otro sitio.